17 Abril 2008
MADRID.- El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha reconocido que el crecimiento de la economía española en el primer trimestre del año ha sido "bastante inferior" a la tasa del 3,5% lograda en el último cuarto del pasado año.
Además, respecto a las previsión de crecimiento del 1,8% para España en 2008 realizada por el Fondo Monetario Internacional, el ministro de Economía afirma que "es exagerada", aunque reconoce que la recuperación no será tan rápida como estima el organismo y se retrasará en torno a 2011 el regreso a las tasas de crecimiento actuales de más del 3%.
Sobre la elevada inflación española, Solbes afirma que es resultado de la presión de los precios del petróleo y los alimentos, "donde poco se puede hacer", aunque confía en la creación de la Directiva europea de Servicios para motivar una mayor competitividad entre los productores.
Respuesta a Ordóñez
Solbes ha respondido también a las críticas del gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, quien aseguró que medidas contra la crisis como el pago 400 euros a cada asalariado, pensionista y autónomo, son contraproducentes. Según Solbes, "existe margen, aunque muy tasado, para adoptar medidas discreccionales".
El gobernador del Banco de España dijo un día antes que el pago de 400 euros del Estado a cada asalariado, pensionista y autónomo supondría una amenaza para el superávit y que obligaría a acometer "medidas de reducción de gastos en otros campos".
Así, Ordóñez recomendó "evitar actuaciones discrecionales de aumento del gasto público o de reducción de impuestos que vayan más allá de la propia acción de los estabilizadores automáticos".
Sin embargo, el ministro de Economía, a pesar de "entender la preocupación" de Ordóñez por las perspectivas de crecimiento españolas, considera que son necesarias medidas de impacto inmediato para superar este bache cíclico.
Solbes asegura que España está preparada para afrontar la crisis financiera contagiada desde Estados Unidos y potenciada por sectores en declive como el inmobiliario gracias a la "consolidación fiscal" del país, pues el superávit de las cuentas públicas y la robustez de la banca permitirán, según Solbes, responder a la caída del crecimiento.
Por su parte, el director general del Servicio de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, considera que esta crisis va a suponer "una prueba de resistencia" para la banca española, informa Europa Press.
Igual que dijera Ordóñez en la víspera, Malo de Molina aseguró que la fortaleza de las entidades ante las turbulencias "no quiere decir que sean totalmente inmunes, particularmente, si estas se prolongan excesivamente".
No obstante, Malo de Molina recalcó que la clave de la banca ha sido la estructura de sus pasivos con un importante peso de los instrumentos de largo plazo, lo que ha evitado problemáticas necesidades de refinanciación.
El Mundo