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Zapatero cerró la anterior legislatura con un fuerte incremento de la presión fiscal

14 Mayo 2008

España

Imagen de Zapatero cerró la anterior legislatura con un fuerte incremento de la presión fiscal

Los ingresos por impuestos y cotizaciones del conjunto de las Administraciones Públicas crecieron el año pasado casi dos puntos por encima del PIB, a pesar de la rebaja en el IRPF y en Sociedades.

La presión fiscal continuó creciendo de forma notable el año pasado. Los datos provisionales que maneja la Intervención General de la Administración del Estado muestran que en 2007 los ingresos por impuestos y por cotizaciones sociales del conjunto de las Administraciones Públicas aumentaron apreciablemente, muy por encima de lo que lo hizo la economía.

En concreto, de acuerdo con las cifras del último informe de las cuentas trimestrales de las Administraciones Públicas, los recursos por impuestos y cuotas superaron en 2007 los 395.061 millones de euros. Esta cifra representa un crecimiento del 8,9% respecto al año precedente, mientras que el PIB nominal creció un 7%.

El impulso a los recursos públicos viene sobre todo de los impuestos sobre la renta y el patrimonio (aumentan un 18,3%), favorecidos por el dinamismo de los beneficios empresariales, y el aumento del empleo y los salarios. Está es, también, la explicación del fuerte incremento de las cotizaciones sociales (el 7,2%). En cambio, es bastante más moderado el comportamiento del resto de los impuestos, afectados por la tendencia a la baja que vienen mostrando el IVA en los últimos meses.

Los datos del informe de las cuentas de las Administraciones Públicas permiten avanzar una primera estimación sobre el comportamiento de la presión fiscal el año pasado (la Intervención General del Estado no ha realizado todavía el cálculo oficial, que se basa en estas cifras, con algunos ajustes). Así, los ingresos y cotizaciones del Estado, la Seguridad Social, las autonomías y los municipios equivalieron el año pasado a un 37,63% del PIB, casi siete décimas más que en 2006.

El balance de la última legislatura arroja que la presión fiscal habría aumentado en dos puntos y medio de PIB. Este incremento del peso de los ingresos públicos sobre la economía contrasta con el propósito declarado del Gobierno de contener esta variable.

Horizonte estable

Por ejemplo, la actualización del Programa de Estabilidad que el Ejecutivo envió a Bruselas estimaba que la presión fiscal apenas se incrementaría en tres décimas en 2007, y que se mantendría relativamente estable en el horizonte de 2010.

El propio vicepresidente económico, Pedro Solbes, viene admitiendo que es cierto que la presión fiscal ha aumentado durante la última legislatura, aunque matiza que ello se debe a que existen más contribuyentes y a que ha mejorado la gestión en la recaudación, “pero no a una subida de los impuestos”.

Justamente, el incremento del peso de los tributos sobre la economía se produjo el año pasado a pesar de la entrada en vigor de la reforma fiscal que recortó los tipos del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades. Esta rebaja, según los cálculos de Hacienda, redujo la recaudación en unos 2.000 millones de euros (1.125 millones en el Impuesto sobre la Renta, y 850 millones en Sociedades), lo que habría mitigado, en parte, el aumento de la presión fiscal.

Desaceleración

En 2008, la desaceleración económica (y su efecto en la recaudación) y las medidas puestas en marcha frente a la crisis también contendrán, previsiblemente, la presión fiscal. La nueva deducción de 400 euros en el IRPF tiene un coste estimado de unos seis mil millones de euros, esto es, algo más de medio punto de PIB.

Precisamente, muchos analistas opinan que, dada la situación económica y el margen de los superávit presupuestarios de los últimos años, las rebajas fiscales podrían haber sido más ambiciosas –ver información adjunta–. Ahora, al contrario, el debilitamiento económico y los previsibles ingresos fiscales alejan la posibilidad de una nueva rebaja fiscal, que Solbes siempre había ligado a la marcha de la recaudación.

Los expertos reclaman una fuerte rebaja de impuestos

A pesar del crecimiento de los últimos años de la presión fiscal, el peso de los impuestos y de las cotizaciones sociales en la economía es en España todavía inferior al que existe en la media de la Unión Europea. No obstante, los expertos siguen apostando por un drástico recorte de los impuestos, especialmente para hacer frente a la actual desaceleración económica.

La semana pasada, en el Foro Burgos, Michele Boldrin, diector de la Cátedra Repsol de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) –en la que están presentes importantes bancos, cajas y empresas privadas– defendió una rebaja fiscal equivalente a entre tres y cinco puntos del PIB, esto es, entre seis y diez veces mayor que la nueva deducción de 400 euros en el IRPF que se aplicará a partir del verano.

A este respecto,  Boldrin se mostró contrario a una estrategia basada en la entrega de “cheques” fiscales a los contribuyentes, porque  tales medidas no repercuten eficazmente sobre el consumo interno.

La mitad del recorte propuesto por el experto de Fedea sería para una rebaja fiscal estructural y permanente, y el resto, para medidas que sirvan para aliviar el periodo de crisis económica. Los planteamientos de Boldrin son radicales pues, junto a la suavización de la presión fiscal de los asalariados, plantea la supresión del Impuesto sobre Sociedades, ya que, en su opinión, el tributo que grava los beneficios de las empresas es “absurdo” y “una locura”. No ostante, este experto reconoce que su propuesta sería “una reforma políticamente indigesta”.

Diario Expansión

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